Arsene Wenger (Duttlenheim, 1949) ya no ve el fútbol desde la banda de Highbury. Solo es un aficionado más de su Arsenal, aquel al que convirtió en invencible y al que ahora observa desde su cargo como director de desarrollo de fútbol en la FIFA.
Sus funciones, ya alejadas de descubrir a Cesc Fábregas y Patrick Vieira, o espabilar a Thierry Henry, le han llevado a escribir el libro "La Filosofía de un Líder" (Córner, 2021), para resumir y poner palabras a una vida ligada al deporte.
En una charla con Efe, Wenger desgrana su opinión del fútbol actual, el desastre de la Superliga, la Eurocopa y Karim Benzema y los pasos de su paisano, Zinedine Zidane.
Pregunta: La relación jugador-entrenador ha cambiado mucho, demasiado, ya no es posible que alguien como usted vaya a un parking a ver a un jugador para comprobar si merece la pena su fichaje.
Respuesta: Por aquel entonces yo tenía 32 años y un amigo de la prensa local viajaba con nosotros. Eso ya no puede pasar. La evolución del fútbol le ha llevado a separarse del resto de actores, de los aficionados, de todo. Antes los jugadores se iban a tomar una pinta al pub con los aficionados, ahora ya no es posible.
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Hemos pasado de que los dueños de los clubes sean los aficionados a tener inversores internacionales. El fútbol es popular porque es impredecible, pero el dinero, en los últimos 30 años, ha estado concentrado en pocos sitios y ha hecho el juego predecible. Los mejores están en unos pocos clubes. Por ejemplo en estas semifinales de la Champions, tienes a los cuatro más ricos del mundo. El sistema financiero ha acabado con la impredecibilidad del fútbol. El año que viene estarán los mismos. El viejo fútbol no va a volver, a no ser que creemos talento en todo el mundo.
P: ¿Y es el 'fair play' financiero la herramienta para ello?
R: Pero siempre encuentran maneras para sortearlo. Los equipos que ahora dominan crearon su poder cuando el 'fair play' financiero no existía.
P: El primer capítulo de su libro, es un discurso contra la Superliga, cuando esta aún ni se había anunciado. Hay una frase que destaca: "En mis tiempos el esfuerzo marcaba la diferencia, no el dinero".
R: La Superliga es un proyecto americano liderado por Florentino Pérez, que es probablemente el presidente del equipo más grande del mundo. Pero ignoró los principios del fútbol: arriba están los que se lo ganan en el campo. No puedes serlo por decreto. Por eso este proyecto no iba a ser aceptado, porque se olvida de lo que hace el deporte grande. Juegas contra los mejores porque te lo has ganado.
La Superliga ocurrirá algún día y estará basada en méritos. Pero esto no era deporte, era venta de derechos de televisión.
P: También menciona a los empresarios extranjeros como la primera razón por la que cambió el fútbol. Ahora un grupo de jugadores, entre los que están Henry, Vieira y Bergkamp, quieren comprar el Arsenal. ¿Qué opina?
R: Lo que define ser bueno en el fútbol es tomar buenas decisiones. He sacrificado muchos años de mi vida para construir el Emirates y dejarlo pagado, creando al mismo tiempo un equipo que compitiera. Todo está pagado, el estadio, el centro de entrenamiento, solo tienen que cuidar de ello. Ahora es su turno para que desde el club se tomen buenas decisiones.
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